La Diabetes Mellitus (DM) como cualquier otra enfermedad crónica, despierta múltiples interrogantes entre quienes la padecen y sus seres queridos; debido a que podría causar graves problemas de salud, así que entender cómo se diagnostica, cuáles son sus síntomas, sus riesgos y cómo controlarlos, puede repercutir en mejoras en la calidad de vida de quienes la padecen y alejarlos de las complicaciones.
¿Qué es la diabetes?
Trastorno metabólico en el que los niveles de azúcar (la energía que obtiene el organismo a través de los alimentos), se elevan demasiado en la sangre, debido a que no pueden ingresar a los tejidos; porque la insulina que los debería hacer entrar, no funciona o no se produce.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico es un proceso que involucra reconocer los síntomas, asociados a niveles de glucosa en ayunas superiores a 125 mg por dL, o el encontrar una glucosa mayor a 200 mg independientemente de la hora en la que se toma la muestra.
Generalmente se realiza también una medición de hemoglobina glucosilada, y podrían requerirse estudios para medición de anticuerpos o de genética molecular, en casos en los que existan dudas del tipo de DM que se ha diagnosticado.
¿Cuáles son los síntomas de diabetes?
Sed excesiva, orina frecuente, hambre constante, fatiga, visión borrosa, pérdida de peso involuntaria, los cuales se presentan de forma similar tanto en la DM 1 como en la DM 2.
¿Cuál es la relación entre la diabetes, la insulina y la glucosa?
La glucosa proviene de la comida y constituye el principal combustible de los órganos y las células que los componen. La insulina es la hormona que, producida por el páncreas, ayuda a que la glucosa cruce desde el torrente sanguíneo y se introduzca a las células para ser utilizada como energía.
Si se tiene diabetes, el cuerpo no puede producir insulina o no la utiliza de forma adecuada, lo que provoca que la glucosa se acumule en la sangre.
¿Es lo mismo diabetes tipo 1 y tipo 2?
La DM 2 es la forma más común y suele aparecer en la edad adulta, aunque cada vez más niños y adolescentes la desarrollan. En ella, el cuerpo se vuelve resistente a la insulina y no la usa de manera efectiva; mientras que la DM 1 es menos común, diagnosticándose más a menudo en niños y jóvenes; pero también puede presentarse en adultos mayores, siendo en la mayoría de los casos el resultado del daño que el sistema inmune infringe a las células del páncreas, lo que resulta en poca o nula producción de insulina, por lo que las personas con DM 1 necesitan inyecciones para poder administrarla.
¿Qué pasa si una persona con DM1 no se aplica la insulina?
No usar insulina puede causar problemas graves de salud, como la cetoacidosis diabética, una emergencia médica que puede poner en riesgo la vida y la necesidad de ingreso en una unidad de cuidados intensivos.
¿Cuándo volveré a sentirme normal?
Es muy valioso comprender que luego de que se logre controlar la glucosa, mediante el tratamiento, desaparecen los síntomas y quien la padece se sentirá totalmente normal.
¿Cuánto tiempo durará esta enfermedad?
A la fecha la DM no tiene cura, pero se hacen muchos esfuerzos en investigación para encontrarla.
¿Cómo puede ayudar la familia?
El apoyo familiar es muy importante para cuidar la diabetes, ofreciendo apoyo emocional, educativo y práctico para la persona con diabetes, incluyendo la preparación y solidarizarse en el consumo de comidas saludables, la promoción de la actividad física, el acompañamiento a citas médicas y la creación de un entorno seguro.
Artículo por: Dra. Maya Serrano / Endocrinóloga Pediatra