En los últimos años, las bebidas deportivas o isotónicas han ganado popularidad entre deportistas y personas que buscan mantenerse hidratadas. Sin embargo, es importante conocer cuándo son realmente necesarias y cuándo su consumo puede representar más riesgos que beneficios para la salud.
¿Para qué sirven las bebidas deportivas?
Estas bebidas fueron diseñadas para reponer líquidos, sodio, potasio y carbohidratos durante ejercicios prolongados e intensos. En personas que realizan actividad física durante más de 60 a 90 minutos o entrenan en condiciones de mucho calor, pueden favorecer el rendimiento y disminuir la fatiga.
Por el contrario, para quienes realizan caminatas, entrenamiento recreativo o ejercicio de menor duración, el agua continúa siendo la mejor opción para mantenerse hidratados.
Revisa la cantidad de azúcar
Uno de los aspectos más importantes al elegir una bebida deportiva es revisar su etiqueta nutricional. Muchas contienen entre 25 y 35 gramos de azúcar por envase.
Cuando no existe un gasto energético considerable, ese exceso de azúcar puede favorecer el aumento de peso y dificultar el control de la glucosa, especialmente en personas con diabetes o prediabetes.
Actualmente existen versiones sin azúcar que pueden resultar útiles en situaciones específicas para reponer electrolitos. Sin embargo, tampoco deben sustituir el consumo habitual de agua.
Bebidas deportivas y diabetes
Las personas con diabetes deben considerar la intensidad y duración del ejercicio antes de elegir una bebida deportiva. Siempre que sea posible, es recomendable consultar con un nutricionista para recibir una orientación individualizada.
La cantidad de carbohidratos de estas bebidas debe tomarse en cuenta dentro del plan de alimentación y del manejo de la glucosa.
La hidratación comienza antes del ejercicio
Una buena hidratación no comienza al iniciar la actividad física. Consumir suficiente agua durante el día, mantener una alimentación equilibrada y escuchar las necesidades del cuerpo continúan siendo las mejores estrategias para cuidar la salud.
Ningún alimento o bebida es bueno o malo por sí solo. La clave está en elegir lo que realmente necesitamos según nuestra condición de salud, nivel de actividad física y objetivos nutricionales.
¿Cuánta agua debemos consumir?
Es importante consumir un promedio de dos a tres litros de agua pura al día. Sin embargo, las necesidades pueden variar según la edad, el clima, la actividad física y el estado de salud de cada persona.
Además del agua pura, pueden incorporarse otras opciones, como:
- Agua infusionada con limón, pepino, fresas o arándanos.
- Agua mineral de manera ocasional.
- Infusiones naturales sin azúcar.
- Bebidas naturales, como rosa de Jamaica sin azúcar.
Elegir según las necesidades, no por las tendencias
Una bebida deportiva puede ser una excelente herramienta cuando se utiliza en el momento adecuado.
La recomendación es no elegir una bebida por su publicidad o popularidad, sino según las necesidades individuales. Aprender a leer las etiquetas nutricionales, mantener hábitos saludables y buscar orientación profesional permite tomar decisiones más informadas y cuidar la salud a largo plazo.
Recuerda: una buena hidratación no depende de una bebida especial, sino de la constancia de los hábitos diarios. Tu cuerpo agradecerá siempre las decisiones que tomes hoy para cuidar tu salud mañana.
Nota: Las necesidades de hidratación, carbohidratos y electrolitos varían entre personas. Quienes viven con diabetes deben seguir las recomendaciones de su médico o nutricionista.
Por Lcda. María José Bonilla Ávila
Nutricionista clínica y deportiva, colegiada No. 5566
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