En la cetoacidosis diabética (CAD), las cetonas se acumulan en la sangre, lo que altera seriamente su química normal e interfiere con el funcionamiento de muchos órganos.

Conocer los niveles de cetonas permite tomar decisiones más seguras antes de realizar actividad física. Este “semáforo” ayuda a interpretar cuándo detenerse, cuándo actuar con precaución y cuándo es posible mantenerse activo.

🔴 Niveles de cetonas altos: mayores de 80 mg/dL

    • Agravan la resistencia a la insulina.
    • Incrementan el estrés hormonal.
    • Aceleran la quema de grasas y la producción de cetonas.

    Ante niveles altos de cetonas, no se recomienda realizar actividad física y se deben seguir las indicaciones del equipo médico.

    🟡 Niveles de cetonas moderados: entre 30 y 40 mg/dL

    • Evita el ejercicio intenso.
    • Considera ajustar la insulina o los carbohidratos según las indicaciones de tu equipo médico.

    En este rango es importante actuar con precaución, controlar la glucemia y observar cualquier síntoma.

    🟢 Niveles de cetonas bajos: menores de 20 mg/dL

    • Permiten realizar actividad física.
    • Es necesario monitorizar la glucemia.

    Aunque las cetonas estén bajas, la respuesta de la glucosa al ejercicio puede variar. Por ello, es importante mantener el control antes, durante y después de la actividad cuando corresponda.

    Norma de seguridad ante la hiperglucemia extrema

    Si una persona presenta una glucemia mayor de 250 mg/dL y la prueba de cetonas confirma niveles moderados o altos, la actividad física queda estrictamente contraindicada.

    El ejercicio es medicina, pero su prescripción siempre debe priorizar la seguridad. Ante niveles elevados de glucosa o cetonas, síntomas de malestar o dudas sobre cómo actuar, consulta al equipo médico tratante.

    Por Dra. Maya Serrano, Endocrinóloga Pediátrica