La diabetes es una enfermedad crónica que, si no se controla adecuadamente, puede afectar distintos órganos del cuerpo. Uno de los más importantes son los riñones. La nefropatía diabética es una de las complicaciones más frecuentes, pero también una de las más prevenibles si se detecta a tiempo.
¿Qué es la nefropatía diabética?
Es el daño progresivo de los riñones causado por niveles elevados de azúcar en sangre durante largos períodos. Este daño afecta los pequeños filtros del riñón, llamados glomérulos, disminuyendo su capacidad para eliminar toxinas.
¿Por qué ocurre?
Cuando la glucosa permanece elevada, produce inflamación y daño en los vasos sanguíneos del riñón. Con el tiempo, esto genera pérdida de proteínas en la orina y deterioro de la función renal.
Lo más importante: es silenciosa
En sus etapas iniciales no produce síntomas. Muchas personas no saben que tienen daño renal hasta que la enfermedad está avanzada.
¿Cómo detectarla a tiempo?
- Examen de orina (para detectar proteínas)
- Examen de sangre (creatinina)
- Control de presión arterial
- Se recomienda realizar estos estudios al menos una vez al año.
Factores que aumentan el riesgo
- Mal control de la diabetes
- Presión arterial alta
- Tabaquismo
- Sobrepeso u obesidad
- Años de evolución de la diabetes
¿Cómo proteger tus riñones?
- Mantener un buen control de glucosa
- Controlar la presión arterial
- Seguir el tratamiento médico
- Reducir el consumo de sal
- Evitar la automedicación
- No fumar
¿Qué pasa si no se trata?
El daño renal puede avanzar hasta requerir diálisis o trasplante renal, afectando significativamente la calidad de vida. Cuidar tus riñones es cuidar tu vida. La prevención y el control adecuado de la diabetes pueden marcar la diferencia.
Artículo por: Dra. Silvia Gabriela Alvarez Rodriguez / Médica Internista y Nefróloga