La neuropatía diabética es una complicación frecuente de la diabetes y de la prediabetes. Se trata de un daño en los nervios del cuerpo causado por niveles altos de azúcar en la sangre y otros factores como el exceso de grasas (colesterol y triglicéridos). Afecta a más de la mitad de las personas con diabetes a lo largo de su vida. En la diabetes tipo 2, incluso puede aparecer desde el momento del diagnóstico.
¿Por qué ocurre el daño?
El exceso de glucosa y grasas genera algo llamado estrés oxidativo. Esto significa que el cuerpo produce sustancias dañinas (radicales libres) que superan la capacidad de las defensas naturales (antioxidantes) para eliminarlas.
Tipos comunes y síntomas
La forma más frecuente es la polineuropatía simétrica distal, que suele comenzar en los dedos de los pies y manos (patrón de “guante y calcetín”) y avanza hacia arriba.
- Síntomas sensoriales: Hormigueo, adormecimiento, pinchazos o dolor tipo quemazón. Algunos pacientes sienten mucho dolor, pero al mismo tiempo, pueden ser insensibles al tacto.
- Daño en fibras pequeñas: Afecta la sensibilidad a la temperatura y al dolor.
- Daño en fibras grandes: Afecta el equilibrio, los reflejos y la percepción de vibraciones.
Neuropatía autonómica: El daño “silencioso”
A veces, los nervios que controlan los órganos internos se dañan, lo que puede causar:
- Corazón: Ritmo cardíaco acelerado en reposo o mareos al levantarse (baja de presión). Un riesgo grave es el infarto silencioso.
- Digestión: Sensación de llenura extrema (gastroparesia), náuseas, estreñimiento o diarreas.
- Vejiga y sexualidad: Dificultad para orinar, disfunción eréctil en hombres y sequedad o dolor vaginal en mujeres.
Factores de riesgo y prevención
El factor más importante es el control de la HbA1c (hemoglobina glucosilada); un aumento del 1% eleva significativamente el riesgo de neuropatía. Otros riesgos incluyen la obesidad, el tabaquismo y la presión alta.
Recomendación principal: Es importante una inspección clínica profesional anual (completa) y una autoexploración diaria en casa, para detectar el daño antes de que aparezcan complicaciones graves como úlceras o lesiones que podría no sentir debido a la pérdida de sensibilidad. En pacientes con riesgo alto (antecedentes de úlceras, neuropatía ya diagnosticada o deformidades) deben revisarse más seguido, según indicación médica.
Neuropatía del pie diabético: Los altos niveles de glucosa causan daño en los nervios. Esto puede ocasionar entumecimiento, ardor o dolor punzante en las piernas y pies. El mayor riesgo es la pérdida de sensibilidad, esto impide notar heridas o úlceras que pueden derivar en infecciones graves.
Artículo por: Dra. Ana Sontay / Neuróloga de adultos