Cuando se hace diagnóstico de diabetes mellitus 2, se está confirmando que el 50% del páncreas ya no funciona.  El otro 50% tienen una sobrevida de 10 años antes que se agote la capacidad de producir insulina y se necesite inyectarla. Esta sobrevida puede ser menor o mayor a 10 años, dependiendo del estilo de vida que se inicie, los medicamentos, la alimentación y principalmente el cambio de hábitos y costumbres.

¿Porque el 50% del páncreas ya no funciona?

La diabetes de hoy se inició hace más de 10 años y es detonada principalmente por el sobrepeso, mala alimentación, falta de ejercicio y estrés. La insulina alta, la resistencia a la insulina, la prediabetes y la diabetes pasan totalmente desapercibidas porque no tienen síntomas, las personas no sienten nada, pero, cuando empiezan a sentir ya es tarde, el daño está hecho y la diabetes no se cura, pero se puede controlar para llevar una vida normal, sin tener que estar en dietas restrictivas o tomando 2 o 3 tipos diferentes de medicamentos para bajar el azúcar.

¿Cómo se diagnostica tempranamente?

Hoy en día existen diferentes métodos para hacer un control de glucosa, sin embargo la tecnología avanza y en Guatemala existen diferentes métodos para hacer esta lectura.

Si se sospecha de cualquier desorden de azúcar en sangre, la forma sencilla y fácil es la colocación del monitor continuo de la función pancreática. Actualmente se utiliza en Guatemala un sensor inteligente de 4ta. generación “Bio M2” que registra con precisión 1,440 datos por día, este lleva una lectura durante 15 días el cual arroja datos de más de 20,000 registros metabólicos en tiempo real, revelan cómo está funcionando el páncreas. El sensor emite alertas por cambios en los niveles de azúcar relacionados con estrés, mala alimentación, calidad del sueño e inactividad física.

Con la información obtenida se realiza evaluación de la carga genética (antecedentes familiares) lo que se llama epigenética (detonantes), evaluación de la composición corporal (edad metabólica), antropometría (IMC), laboratorios y a partir de ello se decide el tratamiento alimenticio y farmacológico ajustado.

Todo esto, es porque la resistencia a la insulina y la prediabetes pueden revertirse, la diabetes no se cura, es de por vida y el tratamiento si está bien fundamentado, permite que las personas lleven una vida normal sin restricciones o limitantes, el costo de hacerlo es bajo.

Esta información debe ser analiza con médicos especializados, que emiten el diagnóstico y pronóstico personalizado. Es posible detectar si se encuentra un estado de resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes tipo 2, sin esperar síntomas visibles o complicaciones que revelan ya daño.

¿Quién debería realizarse un monitoreo?

Personas con antecedentes familiares de insulina alta, resistencia a la insulina, prediabetes, diabetes, con sobrepeso, colesterol y triglicéridos altos y para quienes, sin síntomas, desean saber cuál es su nivel de riesgo. Quienes han sido diagnosticados con prediabetes o diabetes tipo 2 se benefician, permite ajustar tratamientos y mejorar hábitos con base en datos metabólicos actuales.

Si tengo desordenes de azúcar en la sangre ¿qué debo hacer?

Debe ser asesorado por un médico especialista que le ofrezca los beneficios de: diagnóstico y tratamiento con medicamentos ajustado a los datos metabólicos obtenidos; plan alimenticio (no dietas) considerando el entorno de vida de la persona; acompañamiento (no seguimiento) e identificación con el perfil emocional de la persona. Los resultados tangibles que debe obtener son: estabilización de los valores de azúcar en la sangre, alimentación consciente, cambio de metabolismo por cambio de hábitos, costumbres y principalmente nuevo estilo de vida permanente y sostenible.

Artículo por: Dr. Julio Alonzo / Especialista en Síndrome Metabólico