En el mundo aproximadamente 589 millones de personas adultas (20-79 años) viven con diabetes, lo cual representa que 1 de cada 9 personas conviven con ella y se calcula que 43% de los adultos con diabetes no están diagnosticados (FDI: Federación Internacional de Diabetes).

Los profesionales de la nutrición tenemos el compromiso de acompañar a los pacientes en su proceso para ganar y restaurar su salud. Nuestra labor es educar al paciente en el proceso de diabetes. Hoy en día existen muchos fármacos que pueden apoyar al paciente para mejorar su diagnóstico, sin embargo sin un buen estilo de vida los fármacos no son suficientes.

Actualmente estamos enfocándonos en la medicina del estilo de vida (Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard) la cual incluye 6 pilares fundamentales para mantener la buena salud. Estos pilares están basados en el estudio de las zonas azules alrededor del mundo.

Alimentación balanceada

Cuando un paciente es diagnosticado con diabetes, generalmente tiene un proceso de duelo, un sentimiento de pérdida que lo puede llevar a buscar información en lugares no adecuados y a dos conductas: 1. restringirse de alimentos esenciales para el buen funcionamiento de su organismo; o 2. llevarlo a comer más alimentos hipercalóricos e hiperpalatables por estrés del reciente diagnóstico.

Es importante saber que un paciente con diabetes puede consumir todos los grupos de alimentos con medida, por lo mismo, los planes de alimentación deben ser personalizados y adecuados para cada persona, idealmente basandonos en la WFPBD (Whole Food Plant Based Diet) la cual tiene como base vegetales, frutas y granos integrales, incluye proteína de origen vegetal pero no excluye la proteína de origen animal, sin embargo se aleja en su totalidad de todos los alimentos ultraprocesados, harinas y azúcares añadidos; además cuida un adecuado proceso de hidratación.

Actividad física

Se adecua a las necesidades de cada paciente, sin embargo, tener una meta de actividad física moderada (durante el ejercicio puedo hablar pero no cantar) durante 150 minutos o más a la semana e incluir ejercicio de fuerza no solamente cardiovascular.

Resiliencia ante el estrés

El estrés es la enfermedad del siglo XXI, debemos apoyar al paciente en enseñar técnicas adecuadas para disminuir los niveles de cortisol a través de: respiraciones profundas, meditación, yoga, tai chi, entre otras.

Relaciones interpersonales positivas

El sentido de comunidad y de apoyo es básico para un paciente con diagnostico de diabetes ya sea reciente o tenga años de diagnóstico, involucrar a su familia, amigos y personal de salud en este proceso es básico para su buena recuperación y avanzar positivamente hacia lograr metas trazadas.

Calidad de sueño

Está comprobado científicamente que no dormir correctamente trae un desequiibrio hormonal que puede causar que el paciente no tenga un adecuado control de la enfermedad, enseñar técnicas de higiene del sueño es básico para el paciente y su recuperación.

Evasión de sustancias nocivas

Se recomienda ser abstemio en cuanto a sustancias nocivas en general.

Si vemos estos seis pilares, son sumamente importantes para mantener y recuperar la salud, pero como nutricionistas sabemos que “LA EDUCACIÓN ES UN ARMA PODEROSA” que va a permitir al paciente adquirir un buen estilo de vida que lo llevará a un adecuado control y conocimiento de la enfermedad.

Artículo por: Karla Figueroa Arrega  / Nutricionista especialista en obesidad y trastornos de la alimentación