Fuente: Asociación Americana de Diabetes.
La glucosa es una de las principales fuentes de energía del organismo. Sin embargo, cuando sus niveles suben demasiado o descienden por debajo de lo recomendado, pueden aparecer complicaciones que requieren atención. Conocer las diferencias entre la hiperglucemia y la hipoglucemia, así como sus posibles causas y síntomas, ayuda a actuar oportunamente y a mantener un mejor control de la diabetes.
¿Qué es la hiperglucemia?
La hiperglucemia es un nivel elevado de glucosa —o azúcar— en la sangre. Puede presentarse cuando el organismo tiene muy poca insulina o cuando no puede utilizarla correctamente.
Factores que pueden provocar hiperglucemia
Entre las causas más frecuentes se encuentran:
Administrarse una cantidad insuficiente de insulina cuando se tiene diabetes tipo 1.
Tener suficiente insulina en el organismo, pero que esta no actúe eficazmente, como puede ocurrir en la diabetes tipo 2.
Comer en exceso y realizar poca actividad física.
Experimentar estrés debido a una enfermedad, como un resfriado o una gripe, o por otros problemas.
Presentar el fenómeno del amanecer, relacionado con el aumento de determinadas hormonas durante las primeras horas de la mañana, aproximadamente entre las 4:00 y las 5:00 a. m.
¿Qué es la hipoglucemia?
La hipoglucemia ocurre cuando el nivel de glucosa en la sangre es demasiado bajo, generalmente por debajo de 70 mg/dl.
Esta situación puede desarrollarse rápidamente, por lo que es importante reconocer sus señales y saber cómo actuar de acuerdo con el plan indicado por un profesional de la salud.
Factores que pueden provocar hipoglucemia
La disminución de la glucosa puede estar relacionada con:
Un exceso de insulina o de ciertos medicamentos.
No comer lo suficiente o consumir menos carbohidratos de los necesarios
Consumir alcohol, especialmente con el estómago vacío.
Realizar actividad física, sobre todo cuando el ejercicio es más intenso de lo habitual.
Sintomas de la hiperglucemia
Algunas señales que pueden indicar niveles elevados de glucosa son:
Nivel alto de glucosa en la sangre.
Niveles elevados de glucosa en la orina.
Necesidad constante de ir al baño.
Aumento de la sed.
Si estos síntomas aparecen con frecuencia, es importante medir la glucosa y seguir las indicaciones del equipo de salud.
Síntomas de hipoglucemia
Los síntomas pueden variar de una persona a otra, pero entre los más frecuentes se encuentran:
Temblor, ansiedad o nerviosismo.
Irritabilidad, confusión o somnolencia.
Latidos cardíacos rápidos.
Hambre.
Náuseas.
Sensación de mareo o vértigo.
Debilidad o falta de energía.
Hormigueo o entumecimiento en los labios, la lengua o las mejillas.
Dolor de cabeza.
Convulsiones en algunos casos.
¿Cuál es la diferencia entre hiperglucemia e hipoglucemia?
La diferencia principal se encuentra en el nivel de glucosa:
- Hiperglucemia: la glucosa está por encima del rango recomendado.
- Hipoglucemia: la glucosa se encuentra en un nivel demasiado bajo, generalmente inferior a 70 mg/dl.
Aunque son condiciones opuestas, ambas requieren atención. La medición de la glucosa permite identificar con mayor precisión lo que está ocurriendo y tomar las medidas establecidas en el plan de tratamiento.
La importancia de reconocer las señales
Aprender a identificar los síntomas de una subida o una bajada de glucosa es fundamental para el cuidado diario de la diabetes. También es recomendable llevar un registro de las mediciones, los alimentos, los medicamentos y la actividad física para reconocer patrones.
Cada persona puede experimentar señales diferentes. Ante síntomas intensos, pérdida del conocimiento, convulsiones o dificultad para responder, debe buscarse atención médica de emergencia.
Importante: este contenido es informativo y no sustituye la evaluación ni las recomendaciones de un profesional de la salud.



